Crema fría de calabacín y queso crema

Para 4 personas

Ingredientes

  • 700 g de calabacín
  • 1 puerro mediano, solo la parte blanca
  • 1 patata pequeña, unos 120 g
  • 100 g de queso crema
  • 500 ml de caldo suave de verduras o pollo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta blanca, opcional
  • Unas gotas de limón, opcional

Preparación

  1. Preparar las verduras
    Lava el calabacín y córtalo en dados. Puedes dejar parte de la piel para conservar un color verde suave. Corta el puerro fino y pela la patata.
  2. Pochar el puerro
    Calienta el aceite en una cazuela y cocina el puerro a fuego medio-bajo durante unos 6–8 minutos, sin que llegue a dorarse.
  3. Añadir calabacín y patata
    Incorpora el calabacín y la patata. Añade una pizca de sal y rehoga todo durante 3–4 minutos.
  4. Cocer
    Añade el caldo, sin cubrir en exceso las verduras. Cocina a fuego medio durante 15–18 minutos, hasta que la patata esté tierna.
  5. Triturar
    Retira parte del caldo antes de triturar. Añade el queso crema y tritura hasta conseguir una textura fina y homogénea.
  6. Ajustar la textura
    Añade poco a poco el caldo reservado hasta obtener una crema ligera. Ten en cuenta que espesará al enfriarse.
  7. Enfriar
    Deja templar y guarda la crema en la nevera un mínimo de 3 horas.
  8. Acabado final
    Antes de servir, rectifica de sal y añade unas gotas de limón si quieres darle más frescor.

2. Análisis crítico

La patata es opcional, pero ayuda a dar cuerpo. No conviene poner demasiada porque, al enfriarse, puede dejar la crema excesivamente espesa y con una textura algo pastosa.

El queso crema debe aportar untuosidad, no dominar el plato. Con 80–100 g es suficiente. Poner más puede ocultar el sabor del calabacín.

Evitaría cocer el calabacín durante demasiado tiempo. Una cocción larga apaga el color y vuelve el sabor más plano.

3. Recomendaciones accionables

Para servirla con un acabado más completo, puedes añadir:

  • Jamón serrano crujiente.
  • Huevo duro rallado.
  • Picatostes pequeños.
  • Almendra tostada.
  • Gambas salteadas.
  • Un hilo de aceite de oliva.

Mi versión más equilibrada sería con jamón crujiente y unas gotas de aceite de oliva, sin añadir más ingredientes.